Despelote y crisis

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Creo que vivimos tiempos de gran desorden, de mucha confusión de ideas. Diría que existe desespero por sobre como usar el dinero, cuales decisiones importantes tomar para protegerse de una palabra que encierra mil y un cosas.  Es como crónica de una avalancha que viene bajando y que en algún momento nos arrastrará: La crisis. He aquí mi visión personal al respecto.

Lo primero es que hay que aceptar la existencia de un fenómeno mundial como lo es la crisis financiera. He hablado con anterioridad sobre esto y pueden buscar el archivo en donde el gran empresario mexicano Carlos Slim, habla con sencillez y la lógica propiedad, sobre como se genera y cuales son sus alcances.

¿Y cómo nos afectará en Venezuela? Pienso que antes de pensar en la repercusión de la inestabilidad financiera mundial, es mejor centrarse en el Petróleo y su precio de venta que como se sabe, cayó estrepitosamente. Alguna vez pensé –Lo admito- que difícilmente veríamos caer a este recurso energético que mueve al mundo al menos de manera dramática. Sostuve, que la creciente demanda de energía parecía garantizar décadas de bonanza a los países que son productores del “Oro Negro”  y que los grandes esfuerzos de independencia de naciones importante como USA, en fabricar y desarrollar urgentemente nuevos combustibles alternativos, no influirían en la desvalorización del tradicional recurso no renovable que es sustento casi absoluto de Venezuela.

Pero cayó y de que forma. En un país en donde TODO se fundamenta en la comercialización del mismo, la incidencia de su desplome en nuestra economía y en nuestras finanzas es un hecho en pleno desarrollo. Quiero citar un ejemplo pequeñito pero que sirve para comprender mejor el asunto: Un reconocido hotel capitalino de cinco estrellas ya no recibe a decenas de ejecutivos de la Petrolera estatal por un plan de recorte de gastos (Eran movidos de un lado a otro en el país para cuestiones laborales estratégicas) lo cual ha generado una desocupación inmediata. Por otra parte, ese traslado se hacía en vuelos nacionales y ya sabemos de la caída de esos asientos siempre ocupados. Ahora solo imaginemos las contratistas que compran toneladas de dinero para el trabajo de extracción, refinamiento y venta del Petróleo, que repentinamente o no tienen trabajo o no se les paga a tiempo sus obras. Sigamos viendo el efecto en cadena: Es el petróleo que ha permitido el desarrollo de esa marabunta de dinero que desató el consumo en esta última década de casi cualquier cosa gracias a los enormes ingresos y al deliberado “gasto público” del gobierno, en donde florecieron empresas de simple concepción como el transporte y además, nóminas enteras de otras se vieron beneficiadas de cuestiones como mejores seguros, bonificaciones y contratación de personal. No, no es que vivíamos en el paraíso pero ese dinero que tanto circuló en la calle va a desaparecer y la industria y comercio de cualquier medio llámese petroquímico, financiero, turístico y productivo de cualquier orden. Aquí; Nos volvimos totalmente dependientes del Petróleo sin diversificación alguna. Una cosa es entender cual es nuestro mejor recurso y sacar provecho de ello (Ej. Malasia) y otra abusar y destrozar la producción de cualquier cosa para importarlo todo. Y en esto último, el objetivo de un sistema político juega un factor fundamental y protagónico.

Paralelamente, el control de cambio se mantiene ¿En serio? Realmente no. La verdad es que existe una devaluación interna, en silencio. La supuesta ilegalidad del mercado negro no es tal y el mismo gobierno obliga a comprar divisas valuadas hoy día en torno a los 5800BsF. Existe pues, una inflación en franco crecimiento por razones obvias. Usted está comprando a dólar paralelo aquello que era fabricado o mejor dicho, esencialmente importado a 2150BsF. Y Cadivi no está ofreciendo divisas para casi nada de manera fluida.

El ajuste presupuestario gubernamental, si en verdad acontece de manera exitosa, también limitará el dinero en la calle y el aumento del IVA personalmente no me parece un drama pero es –A fin de cuentas- un aliño más a la sopa inflacionaria. Y en un futuro inmediato, tengo absoluta convicción de que el aumento de la gasolina llegará vestido de una conciencia de que “regalamos” el combustible. Ya se dio el primer paso para desmitificar el aumento y aquí es donde pregunto ¿Qué importancia tiene para millones de usuarios de autos particulares, pagar 3,6 o 7,2 BsF. En cada tanque de gasolina y cual es el impacto en el bolsillo? Casi ninguno diría, debido al enorme desfase del combustible, atrapado en el subsidio desde hace décadas. Pero dejemos pendiente esta coletilla: Venezuela es un país crudo en transporte ferroviario y Todo se mueve sobre ruedas. Se supone, que para eso es que se presiona de manera traumática a la instauración del GNV como medio alternativo “barato” de combustible, para algún día poner la gasolina en la estratósfera  y “amortizar” el impacto. ¿Y cuán cercano estará ese día?

Existen muchas cosas que no se pueden comprender fácilmente y que dependen además, del ritmo gubernamental en la toma de decisiones. No podemos obviar que tenemos una dirigencia completamente atípica, que se nos amenaza perennemente con derruir el aparato económico-industrial-financiero tal y como lo concebimos. Mientras eso ocurre ¿Qué hacer?

Ante la desesperación, creo que es FUNDAMENTAL no caer en lo azaroso ni en las decisiones de emergencia. Leía un interesante artículo de Luis Vicente León (Datanálisis) que les voy a dejar de link (Tiene varias entregas según entiendo) http://www.eluniversal.com/2009/03/29/opi_art_vendo-mi-casa-prim_1317073.shtml  y en donde se analiza la decisión de muchas personas sobre la posible venta de sus hogares de manera de –supongo- convertir el dinero en divisa foránea y sacarla del país en caso de una eventual emigración como han hecho miles de ciudadanos en los últimos años.

Imaginen el escenario: La pirámide para mucha gente es tener un hogar propio y resulta que podría no resultar inteligente –Según el matiz- tener una vivienda o meterse en un crédito financiero por las incertidumbres sobre la propiedad privada que han sido un tema tabú y de rechazo absoluto.

Pienso; Que en estos momentos es fundamental TENER CLARO que existen muchas cosas que se pueden dejar a un lado y otras en las que se debe seguir creyendo.

Mantener AL DÍA las pólizas de seguro de la SALUD, DE LOS BIENES PATRIMONIALES Y DEL AUTO, es fundamental pese al incremento de las mismas. Si no se quiere pagar tanto –pues la inflación también toca este sector- existen caminos tales como aumentar el deducible en las pólizas de Salud, negociar la magnitud de la cobertura, comprar autos que paguen poco en seguros o VENDER UN AUTO INNECESARIO para no pagar tanto en seguro y mantenimiento.

Toqué el tema de los autos. El increíble aumento del parque automotor (Y el triste caos que vivimos en Caracas de paso gracias a esto) puede ser un mal ejemplo de planificación financiera. El que no tiene un apartamento propio, tiene un SUV de alto costo, el que vive alquilado tiene dos autos, el que necesita dos, tiene tres ¿Porqué? En buena parte debido al fenómeno de que estaban accesibles al dólar de 2150BsF y sirvieron para proteger los ahorros debido a que insólitamente, en Venezuela los autos se revalúan en vez de depreciarse (Están ligados siempre a la divisa) sin embargo, observo que muchísima gente se centra en comprar un auto y deja a un lado el seguro del mismo, los seguros de salud, el ahorro, un plan de retiro o un seguro de vida, las mejoras a la vivienda, la propia obtención de una vivienda por decir algunas peculiaridades subvencionadas a la compra del objeto rodante.

EN ESTE MOMENTO, los planes de retiros pueden significar una gran oportunidad para ingresar con acciones a la baja mientras que los seguros de vida han probado mantenerse como una inversión sólida. Abandonar el ingreso o peor aun LA PERMANENCIA en ellos puede resultar un costoso error a la larga.

Comprar divisa foránea es una práctica extendida pero no olvidemos que el gobierno ha intervenido para tumbar el valor del dólar paralelo en más de una ocasión. No parece probable ahora pero el mensaje es no caer en ello como una panacea única.

Es decisivo salir de deudas o al menos; Mantenerlas bajo control estricto. No soy de los que creo en una vida llena de austeridad y drama sin disfrutes pero sí se pueden hacer ciertos sacrificios de gastos en cuestiones superfluas . Bajar las tarjetas de crédito, amortizar la deuda del carro, pagar de contado y solo financiar compras que no sean relacionadas con bienes y servicios de cotidianidad (Comida, pago de servicios, gastos de salud, viáticos) y en general intentar guardar “algo” de dinero pese a que los rendimientos son devorados por la inflación. Igualmente siempre vale la pena tener algo para cualquier eventualidad.

Creo, que estos diez últimos años han sido muy desordenados en todo sentido. Creo que se ha tergiversado mucho el porqué de cierto dinero rodante. Un ejemplo es el disgusto de mucha gente con lo ocurrido con el pago de seguros y planes de inversión y ahorro con el extinto cupo cadivi de $3000. Si bien nadie niega la conveniencia del negocio en aquel momento, la pregunta de fondo es ¿Usted quiere invertir a plazo con un objetivo fijo como lo pueda ser su retiro, la educación de los hijos, o sencillamente construir un capital? ¿O lo  que quiere es hacer un simple cambio de divisa teóricamente ventajoso?

Volviendo al tema de los autos, la gente tiene esos muy bonitos objetos del deseo, magnificadores de estatus, pero no balancea lo que significa su rendimiento, el giro a pagar mensual, la cuota del seguro, los gastos de estacionamiento y la posibilidad de venderlos así sea para amortizar otro tipo de deudas que devoran nuestros ingresos o bien, para sostener la inicial para comprar un inmueble como una casa mejor. El tema de los celulares es similar. Ahora, con la carencia  o caída de flujo del dinero, es necesario salir de lo prescindible y mantener lo sostenible con objetivos muy claro.

Dos hechos que creo relevantes, sirven para despejar la aturdida mente de los venezolanos, que vivimos en una constante ansiedad e incertidumbre financiera mezclando cosas que no deberían ir juntas. El primero, el bendito caso del “Stanford Bank” una lamentable historia en donde un “visionario” de las finanzas, creó una burbuja piramidal y prometió lo que nunca podía sostener: Rendimientos elevados y sostenidos con garantías inexistentes, es decir: Una bomba de tiempo. Nuevamente, el oprobioso mercadeo que hacía sentir a sus clientes como Bill Gates llegando a Credit Suize, hizo su efecto captando a incautos y luego… el desplome.

El otro, es el rumor financiero como consecuencia de lo anterior y la reflotada idea de “estatizar” “intervenir” “expropiar” o como lo quieran llamar al Banco de Venezuela. Realmente, todo contribuye al desasosiego y a una larga cadena de malsanos rumores.

Finalmente, no quiero que se confunda lo antes razonado con la decisión de llevar una vida extrema, sin diversiones y la complacencia de ciertos caprichos. Creo que sencillamente se debe virar el rumbo, actuar con inteligencia, aplicar una economía y manejo de finanzas personales de manera mas estricta e incluso; Aprovechar el momento para tomar decisiones del tipo de “oportunidad” en todo sentido.

Saludos

Domingo, 29 de Marzo de 2009 19:12 Autor: RDASeguros. #. Tema: Planificación financiera.

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