Sobre el colapso de servicios conexos

Una grúa que se tarda horas en llegar pese a que usted no se encuentra precisamente en el desierto, una clave de emergencia que tarda igual tiempo en ser comunicada a una clínica mientras usted desea ir a casa… Incluso los seguros mas desarrollados de este país; No pueden darse abasto para cubrir las demandas de sus asegurados sobre todo con los servicios de valor agregado…
Son las 6pm y Daniel Silverio se encuentra accidentado con su auto que no responde al intento de encender. Pese a que es un día de semana “normal” y a que se encuentra justo en el estacionamiento de un reconocido restaurante de comida rápida, Daniel ya tiene dos horas esperando la grúa prometida para llevarlo a su casa.
Con pocos convincentes argumentos y alguna llamada para anunciar y corroborar la dirección en donde está “varado” Daniel va a ser un cliente mas de los muchos insatisfechos, pues nunca usa su póliza de seguro y cuando pide algo tan primario como la asistencia vial… No la tiene o no al menos a tiempo.
No es fácil: Caracas tiene un parque automotor gigantesco, colas enormes y absurdas a cada hora del día y ese parque de autos dispone de servicio vial. No han proliferado en absoluto, las organizaciones tales como “VENEASISTENCIA” “PRONTOASISTENCIA” y se han quedado cortas ante el enorme “boom” de autos rodando que por fallas mecánicas o accidentes, necesitan auxilio.
Lo grave; Es que si tomamos en cuenta que en estos últimos dos años se han vendido toneladas de autos, la realidad es que muy poco de ellos por su condición de nuevos o recientes, están pidiendo el servicio. Se trata más que todo de colisiones o problemas menores como alarmas conectadas, baterías exhaustas, cauchos vacíos y otras menudencias.
¿Y cuando solamente un 10% de esos autos pidan en dos años mas, servicio por problemas más “formales”?
Lo mas cumbre es que para agudizar el asunto, las operadoras de telefonía celular se están “desligando” de los servicios de emergencia y las conexiones tipo “Puente” para conectar a usuarios con servicios viales. Casi nada.
En el sector salud ocurre otro tanto similar. O mejor dicho, en el sector “personas”. Redes de servicios odontológicos y funerarios sin capacidad para atender las demandas, con citas de hace mucho rato, redes de asistencia al hogar y comercio en igual condición. En este caso, lo que priva es el enorme crecimiento del sector asegurador, pues el fracaso gubernamental; Obliga a venezolanos que jamás hubieran pensado en contratar una póliza, en hacerlo con los recursos posibles.
Otro tanto –Aunque ya mas serio y preocupante- es la demanda de claves de emergencia en clínicas y hospitales privados. Ingresar a estos centros a cualquier hora (Especialmente noches y fines de semana) es un acto de paciencia pues los seguros, no dan vía “Libre” a asistencias sino que monitorean desde su “solvencia” (Si la póliza fue pagada) hasta por supuesto, si su reclamo es procedente.
Lo anterior, obliga a recordar la odiosa coletilla en donde las empresas “aclaran” que las claves de emergencia son un servicio de valor “agregado” y “discrecional” de las compañías. Traducción: Cartas Avales y reembolsos siguen siendo la “garantía” (Pues la carta aval también tiene sus fallos)
Parece mentira pero es la manera en como se refleja en el sector seguros, los muchos problemas de desordenes en todo sentido que vivimos en Venezuela.
Muy difícil realmente. Se paga por servicios como el de asistencia vial que son muy costosos y se tiene una contraprestación muy pobre. Y las soluciones no están a la vuelta de la esquina.
Salu2

