Mercados financieros: Explosión

Continua la inestabilidad, la zozobra, lo impredecible… Infinidad de personas que han invertido en distintos instrumentos financieros se preguntan hoy día, cual será la elección correcta en muchos casos relacionados con participaciones en fondos de inversión: Salir de ellos, invertir más a fondo o tener la paciencia que todos prodigan y que pocos comprenden…
Tras las corridas financieras que se sucedieron en el último año, con temas como el Subprime, y el desplome de grandes entes financieros y la repercusión que ello ha tenido en los mercados bursátiles de todo el globo, una cierta “calma” regresó al panorama y muchos inversores de distintos instrumentos, prefirieron no saltar de la cubierta del barco sino mantenerse…sabiamente.
Pero estas últimas dos semana, el “ambiente” ha comenzado a caldearse nuevamente: La inestabilidad sigue rondando y profundizando las preocupaciones de muchos inversores, especialmente, aquellos que contaban con sus capitales para un corto plazo por las razones personales que apliquen.
Lehman Brothers, es el nombre de una institución financiera que engloba enormes cuentas de muchos intereses en el mundo entero. Hasta un deporte como la Formula Uno –Del que soy vehemente seguidor- tiene sus consecuencias, más aun las cuentas de muchos países que se mantenían en este gigante.
Un interesantísimo artículo de este domingo 21 de septiembre en el diario El Universal ( http://www.eluniversal.com/2008/09/21/eco_art_crisis-financiera-de_1057173.shtml) explica con detalle lo que acontece, y puntualiza que “El detonante se presentó cuando los deudores hipotecarios de alto riesgo -también llamados tenedores de hipotecas subprime- dejaron de pagar por la subida de las tasas que, para el caso de esos créditos, eran más altas debido a que la posibilidad de impago era más elevada que con otras deudas”
Con esto, se avizora una crisis sin precedentes para EUA con un consecuente coletazo para Venezuela: La demanda por el crudo petrolero descenderá y por ende; el precio del mismo. En este sentido, el presidente del país apuntó que “Venezuela está preparada para esta crisis” y aseguró que “No se sentirán los efectos en gran medida”
Especial interés me ha causado el desplome de la más grande aseguradora mundial –AIG- ya nacionalizada por el gobierno americano como sucedió con otros gigantes financieros recientemente.
Las turbulencias han barrido ya bancos de inversión, bancos comerciales, gigantes hipotecarios y ahora se dejan notar en el tradicionalmente tranquilo sector asegurador. Nada escapa al efecto devastador de la crisis. Después de dejar caer el banco de inversión Lehman Brothers y de negar durante dos días cualquier tipo de intervención pública como salvavidas de AIG, la Administración Bush no tuvo más remedio que olvidarse una vez más de los sermones sobre el libre mercado y tirar de chequera: inyectará 85.000 millones de dólares más, con lo que el fiasco de las finanzas deja una factura de más de 300.000 millones para los contribuyentes (o 900.000 millones si se incluyen algunas partidas que están en la frontera). La línea de crédito del Gobierno a 24 meses le da derecho al 80% del capital. La alternativa era un agujero financiero con un impacto parecido a las quiebras bancarias de la Gran Depresión.
AIG fue fundada en 1919 en Shanghái por un estadounidense, un veterano de la Primera Guerra Mundial que viajó a Asia con lo puesto y apenas un puñado de dólares en el bolsillo. Levantó un imperio con presencia en 130 países y un activo de un billón de dólares -el 70% del PIB español-, pero en los últimos años el grupo se enfangó en el mercado de derivados y tras el estallido de las subprime sus acciones perdieron la mayor parte de su valor.
Mis modestas sugerencias a los clientes actuales y por venir, dispuestos a participar en fondos de inversión, pasar por lo siguiente:
1) Hacer un seguimiento minucioso al portafolio en el que invierten: ¿Tiene mucha participación en dinero líquido por ejemplo? Cambiar de estrategia –Que no es lo mismo que abandonar el plan de retiro o inversión- puede minimizar los daños
2) Invertir: Sí, se que suena asombroso pero estos tiempos de fondos y mercados muy a la baja, son perfectos para ingresar en instrumentos financiero siempre y cuando hablemos de ir a muy largo plazo y con aportes regulares pues lógicamente, si se va a aportar un capital mediano o importante y con un estilo “cortoplacista” se puede evaporar el dinero salvo que se participe en un portafolio de inversión muy balanceado de manera que no resulte coleteado por la enorme depresión financiera en ciernes. Nada fácil
3) ¿Retirarse?: De acuerdo al producto de inversión, partiendo de los horizontes de riesgos, de las opciones que ofrece la empresa donde se participa para cambiar o modificar la estrategia de inversión, si su necesidad de su capital es inmediata o a corto plazo, ciertamente puede ser el momento de “recoger” lo conseguido y esperar tiempos mejores.
Como siempre digo, su asesor, la empresa en donde tiene su participación y una mezcla de intuición, ponderación al riesgo y capacidad de esperar a largo plazo serán las claves para mantenerse y recoger frutos cuando pase esta tempestad que sin embargo; Promete ser a largo plazo…
Salu2

