Meses sin mi auto…

No es novedad: Desde hace años, se ha venido agudizando el problema de lo referido a reparar autos por medio de seguros, ya que se mezclan una serie de imponderables que pueden desencadenar en que uno no tenga su vehículo dañado por un accidente no necesariamente tan grave, por una buena cantidad de tiempo...
Primero que nada, me gustaría iniciar este artículo con una consideración que seguramente sorprenderá a más de uno por su crudeza y por su inesperada realidad: La función de un Seguro es reponer, mitigar, amortizar, una pérdida financiera producto de un hecho inesperado, fortuito y no deliberado, ocurrido al bien trasladado a este.
Lo anterior, significa que todo servicio o valor agregado adicional a la esencia financiera de reponer la mencionada pérdida, no es en esencia su compromiso inicial, solo que la evolución del negocio, ha generado toda una serie de pasos y convenios para que la experiencia del asegurado sea lo más expedita y satisfactoria posible.
Para ir al grano: En el caso de los autos, cuando usted obtiene la orden de reparación, el compromiso parcial o absoluto de la responsabilidad de la empresa en reponer los daños que ha sufrido su preciado coche, realmente la misión real ha finalizado.
Pero no es tan sencillo como parece, menos en un país "patas arriba" como lo es Venezuela actualmente.
Lo lógico y común para las empresas, es llevar un auto dañado a una red de talleres a elección del asegurado y que este salgo en relativo corto tiempo, reparado de manera que recupere su condición original.
Se han venido vendiendo en carrera ascendiente, 200mil, 300mil, y ¡casi 500mil autos en el 2007! En un mercado en donde 150mil unidades era muy bueno. La razón obvia, es que ensamblados a un irreal dólar de 2.150 Bs. Sirios y troyanos encontraron que pese a no tener casa propia y no necesitar más de un auto en casa, la inversión es perfectamente posible, máxime con la anuencia de la banca que simplificó los pasos crediticios y casi le ofrece opciones a un mendigo para poder comprar un auto (Que exagerado ¿No?).
Lo que no ha crecido paralelamente son las nuevas vías (Igual a saturación y siniestros) tampoco la cultura vial (igual a + siniestros) la seguridad (igual a ++ siniestros) los talleres mecánicos con buena mano de obra (igual a largas colas para hacer una reparación raras veces satisfactoria) y lo peor, la crema y cúspide de todo: El estrangulamiento cambiario con el tema de CADIVI. Es sencillo entenderlo: NO HAY DÓLARES para algo tan vital como la industria automotora, NO HAY repuestos de ninguna naturaleza que lleguen o estén disponibles de inmediato y... ¿Resultado? Infinidad de casos no cerrados satisfactoriamente para los clientes. Empresas de seguros, talleres, intermediarios y demás; todos insatisfechos mutuamente en un circulo vicioso en donde el real perdedor es el cliente que pensó, que su auto estaría reparado en tiempo record por tener una costosa póliza de seguros, que paga puntualmente y con mucho sacrificio.
Yo solo puedo decirle a mis clientes, que si tienen profesiones DEPENDIENTES de un auto, es preferible que tengan un plan "B" a la mano como una moto, otro auto o similar disponibles para cuando acontezca un siniestro. Lo mejor: Mantenerse al margen de un eventual suceso en donde nuestro querido auto resulte seriamente averiado y pase mucho tiempo con una apariencia desagradable y peor aun: Varado en un taller a la espera de un repuesto.
Salu2

